Historia 4. La oficina de las muñecas.
En una oficina del 3er piso en el edificio de finanzas, la Lic. López tiene muchas muñecas en lo largo y ancho de su escritorio , en dos estantes detrás de su escritorio y él librero que esta junto a la puerta de su oficina, muñecas de porcelana de esas que cierran los ojos, cabello rubio, rizado, con sonrisa o boca entreabierta, con elegantes vestidos de niña.
En una ocasión, un guardia incrédulo a estos sucesos hizo burla de su compañero Luis al que por asares de la vida o del destino tenía afinidad o sincronía con estas cosas sobrenaturales, y aún así seguía sin poder acostumbrarse a esto le seguían causando sobresaltos de vez en vez.
Luis le pregunto en donde le tocaba hacer ronda, pues él se quedaba en caseta en esa ocasión, a lo que le refirió el piso de la Lic. López haciendo sorna "la casa de las muñecas embrujadas". Luis únicamente le sugirió que antes de entrar y al salir de dicha oficina le llamara por radio a la caseta, (de ese modo pensó Luis, si tarda más de 5 min, envío a algún compañero a que revise) su compañero asintió con una mueca burlona y se alejo riendo jugando con la linterna rumbo a las escaleras.
Aunque incrédulo, hizo lo que Luis le sugirió "Reportándome desde la puerta de la Lic. Muñequitas", (cómo también se le hacía referencia entre los guardias), abrió la puerta con el radio aun en mano, alcanzo a escuchar que Luis le respondía y luego nada quedo muerto el radio, no hizo mucho caso y guardo el radio en su cinturón, cerro puerta y empezó a revisar que el equipo de trabajo estuviera apagado correctamente (laptop, impresora, copiadora) esto tomaba un par de minutos si acaso, mientras revisaba detrás de la puerta la copiadora escuchó pequeñas pisadas, a lo que creyó que un roedor se había colado, volteo cuidadosamente y atento para ver en donde se metía aquel travieso, y lo único que vio fue una hilera de muñecas sentadas al filo del escritorio tal como las encontró al entrar, se agacho a ver debajo del escritorio apoyando una mano en el escritorio cuidadoso de no tirar las muñecas de porcelana, al estar agachado empezó a sentir en la mano como se subían unas pequeñas patitas, creyendo que el ratón era tan ladino para tener la osadía de retarlo.
Sin hacer movimientos bruscos y con todo cuidado volteo, quedo helado cuando vio un grupo de muñecas con lápices y plumas cómo lanzas y sintió unos piquetes muy finos en la mano, intento levantarse rápidamente y notó que más muñecas lo rodeaban en el piso, el miedo que sentía al ver sus caritas con una sonrisa de maldad le impidió gritar siquiera, tomo el radio, sin señal alguna, intento abrir la puerta pero parecía que algo o alguien la tenía por fuera atascada, su corazón latía a mil por hora, fue retrocediendo hacia la pared frente a la puerta de la oficina intentando alejarse de la muñecas, que seguían rodeándolo cuchicheando entre ellas y se escuchaban unas risitas de burla, la luz se apagó ... Se sobrecogió de horror, quería salir y patear a esas muñecas o gritar por ayuda, pero su cuerpo no respondía, estaba tratando de hacer que su cuerpo respondiera o la linterna que traía en la otra mano, pero ninguna de las dos cosas respondía, con horror sintió como una de las muñecas subía por una bota y después otra en la otra bota y por el pantalón, en ese momento una luz le segó los ojos, se encendieron las luces ... era Luis.
Al verlo pálido recargado en la pared, le pregunto - Está todo bien compañero? Se quedo quieto sin poder articular alguna palabra, volteo a ver al rededor de la oficina, y con un gesto de asombro e incredulidad vio que todas las muñecas estaban en su lugar quietas, sin sus lanzas.
Salió deprisa sin decir una palabra, hasta llegar a la caseta nuevamente, al llegar a la caseta Luis ofreció un té, le hizo una platica distinta para aliviar al compañero del sobresalto que sin duda había tenido dentro de esa oficina, cuando estuvo calmado le pregunto a Luis cuanto tiempo había pasado dentro, le contesto tranquilamente 5 min, asombrado sin duda por que el tiempo que transcurrió dentro le pareció eterno. Le contó lo ocurrido y que jamás iba a burlarse de esas cosas, Luis le dijo que cuando vio pasar 4 min, se dirigió a revisar y que antes de entrar casi se regresa al notar la luz apagada creyendo que él se había salido sin avisarle y que había terminado ese piso, pero recordó que les gustaba apagar luces y decidió entrar a echar un vistazo, su compañero agradeció por no haber dejado de revisar y sacarlo de ahí, el resto de la madrugada le pidió a Luis quedarse en la caseta.
Al siguiente noche el guardia no se presentó a trabajar, y así las noches siguientes, hasta que enviaron un nuevo guardia a remplazarlo, Luis se enteró que había solicitado su cambio.
-Greiss Silva
Fuente (J.L.S.O.)
En una oficina del 3er piso en el edificio de finanzas, la Lic. López tiene muchas muñecas en lo largo y ancho de su escritorio , en dos estantes detrás de su escritorio y él librero que esta junto a la puerta de su oficina, muñecas de porcelana de esas que cierran los ojos, cabello rubio, rizado, con sonrisa o boca entreabierta, con elegantes vestidos de niña.
El personal de vigilancia y el de limpieza temía les tocara ir a revisar o a limpiar sea el caso de quien fuere, a más de uno, se le cerraba la puerta o se apagaban y prendían luces, en cada parpadeo de luz, las muñecas cambiaban de posición y hasta de distancia entre la persona que entrara a la oficina, encendían la computadora e incluso el botón del seguro quedaba extrañamente atascado, puesto que estando por dentro era imposible que la persona no pudiera abrirlo, lo más angustiante de la situación para él o la persona que fuera a parar dentro de la oficina de la Lic. López, es que quedaba totalmente incomunicada, por algún motivo la recepción del radio del vigilante quedaba sin señal, lo mismo pasaba con el móvil personal, y el teléfono con que contaba la oficina, nada funcionaba ... aislamiento total.
En una ocasión, un guardia incrédulo a estos sucesos hizo burla de su compañero Luis al que por asares de la vida o del destino tenía afinidad o sincronía con estas cosas sobrenaturales, y aún así seguía sin poder acostumbrarse a esto le seguían causando sobresaltos de vez en vez.
Luis le pregunto en donde le tocaba hacer ronda, pues él se quedaba en caseta en esa ocasión, a lo que le refirió el piso de la Lic. López haciendo sorna "la casa de las muñecas embrujadas". Luis únicamente le sugirió que antes de entrar y al salir de dicha oficina le llamara por radio a la caseta, (de ese modo pensó Luis, si tarda más de 5 min, envío a algún compañero a que revise) su compañero asintió con una mueca burlona y se alejo riendo jugando con la linterna rumbo a las escaleras.
Aunque incrédulo, hizo lo que Luis le sugirió "Reportándome desde la puerta de la Lic. Muñequitas", (cómo también se le hacía referencia entre los guardias), abrió la puerta con el radio aun en mano, alcanzo a escuchar que Luis le respondía y luego nada quedo muerto el radio, no hizo mucho caso y guardo el radio en su cinturón, cerro puerta y empezó a revisar que el equipo de trabajo estuviera apagado correctamente (laptop, impresora, copiadora) esto tomaba un par de minutos si acaso, mientras revisaba detrás de la puerta la copiadora escuchó pequeñas pisadas, a lo que creyó que un roedor se había colado, volteo cuidadosamente y atento para ver en donde se metía aquel travieso, y lo único que vio fue una hilera de muñecas sentadas al filo del escritorio tal como las encontró al entrar, se agacho a ver debajo del escritorio apoyando una mano en el escritorio cuidadoso de no tirar las muñecas de porcelana, al estar agachado empezó a sentir en la mano como se subían unas pequeñas patitas, creyendo que el ratón era tan ladino para tener la osadía de retarlo.
Sin hacer movimientos bruscos y con todo cuidado volteo, quedo helado cuando vio un grupo de muñecas con lápices y plumas cómo lanzas y sintió unos piquetes muy finos en la mano, intento levantarse rápidamente y notó que más muñecas lo rodeaban en el piso, el miedo que sentía al ver sus caritas con una sonrisa de maldad le impidió gritar siquiera, tomo el radio, sin señal alguna, intento abrir la puerta pero parecía que algo o alguien la tenía por fuera atascada, su corazón latía a mil por hora, fue retrocediendo hacia la pared frente a la puerta de la oficina intentando alejarse de la muñecas, que seguían rodeándolo cuchicheando entre ellas y se escuchaban unas risitas de burla, la luz se apagó ... Se sobrecogió de horror, quería salir y patear a esas muñecas o gritar por ayuda, pero su cuerpo no respondía, estaba tratando de hacer que su cuerpo respondiera o la linterna que traía en la otra mano, pero ninguna de las dos cosas respondía, con horror sintió como una de las muñecas subía por una bota y después otra en la otra bota y por el pantalón, en ese momento una luz le segó los ojos, se encendieron las luces ... era Luis.
Al verlo pálido recargado en la pared, le pregunto - Está todo bien compañero? Se quedo quieto sin poder articular alguna palabra, volteo a ver al rededor de la oficina, y con un gesto de asombro e incredulidad vio que todas las muñecas estaban en su lugar quietas, sin sus lanzas.
Salió deprisa sin decir una palabra, hasta llegar a la caseta nuevamente, al llegar a la caseta Luis ofreció un té, le hizo una platica distinta para aliviar al compañero del sobresalto que sin duda había tenido dentro de esa oficina, cuando estuvo calmado le pregunto a Luis cuanto tiempo había pasado dentro, le contesto tranquilamente 5 min, asombrado sin duda por que el tiempo que transcurrió dentro le pareció eterno. Le contó lo ocurrido y que jamás iba a burlarse de esas cosas, Luis le dijo que cuando vio pasar 4 min, se dirigió a revisar y que antes de entrar casi se regresa al notar la luz apagada creyendo que él se había salido sin avisarle y que había terminado ese piso, pero recordó que les gustaba apagar luces y decidió entrar a echar un vistazo, su compañero agradeció por no haber dejado de revisar y sacarlo de ahí, el resto de la madrugada le pidió a Luis quedarse en la caseta.
Al siguiente noche el guardia no se presentó a trabajar, y así las noches siguientes, hasta que enviaron un nuevo guardia a remplazarlo, Luis se enteró que había solicitado su cambio.
-Greiss Silva
Fuente (J.L.S.O.)
